Emociones a Trabajar en Los Niños

Como ya hemos cogido carrerilla, hoy continuaremos hablando de las emociones, esas desconocidas que nos acompañan en cualquier acción que hagamos. Es cierto que las emociones mueven el mundo y precisamente lo decimos porque las emociones están detrás de cualquier conducta que realicemos. Ya sea discutir con alguien, salir corriendo cuando vemos una araña, o brincar de felicidad cuando nos ha tocado la lotería.

Las emociones son producto de nuestra vida y si nos decantamos por unas antes que por otras, no es por lo buenas o malas que son, sino por el resultado que provocan que puede llegar a ser fantástico o terrible. 

Los niños y los adultos somos muy parecidos, tal vez porque en algún momento todos hemos sido niños. Preferimos actividades y objetos que provocan emociones agradables y rechazamos todo lo que nos provoca emociones desagradables. En esto estamos de acuerdo, pero cuando se trata de los niños muchas veces a los adultos se nos olvida que ellos también tienen sus preferencias, hasta que descubrimos que con imposiciones el resultado a largo plazo no es para nada bueno.


Puede que a tu hijo no le gusten las lentejas y puede que luches con él para que se las coma. Tal vez si eres un padre o madre creativo lo consigas con algunos truquitos culinarios, pero si lo has intentado de mil maneras tal vez debas saber que esto es producto de las emociones que hacen que el niño las vea como algo desagradable, decantándose o no por ellas. Si en su momento cuando se las presentaste no hiciste que le parecieran atractivas, ahora no lo obligues a comérselas; de la misma manera tal vez por eso tu no soportas el tomate. 

    
De todas formas no te preocupes, las preferencias cambian con el tiempo y las emociones tienen que ver con esto. Puede que un día te de la grata sorpresa de que comió lentejas en el cole o en casa de un amigo y le encantaron, enhorabuena por fin las ha asociado con una emoción agradable y encima le han gustado.

¿Cómo es posible que las probara si en casa no las puede ver en el plato? Seguro que a su mejor amigo le encantan y ahora a él también, o le fascinó la presentación del plato, o simplemente la emoción por la novedad del momento y la situación. Cualquier aspecto pudo ser, lo que si está claro es que las emociones jugaron un papel importante para que así fuera. 

Las emociones a su vez son las causantes de provocar reacciones fisiológicas, esto es, respuestas del cuerpo que tienen que ver con el organismo, por ejemplo, la digestión, la micción, la respiración, el llanto... Muchas veces estas reacciones fisiológicas se convierten en problemas fisiológicos que derivan del mal control de las emociones, por lo que es adecuado trabajar las emociones de los niños desde que son bebés.


Principales Emociones a Trabajar en Los Niños


Trabajar la CÓLERA (Enojo, molestia, Furia, Mal genio, Violencia...): Causante de berrinches, enojos y agresiones. Necesita aprender a comunicarse mejor y a expresar sus necesidades con palabras y no con pataletas. Establecer normas claras para regular su conducta. Fomentar la empatía, Desarrollar estrategias de autocontrol.



Trabajar la ALEGRÍA (Felicidad, Alivio, Diversión, Satisfacción...): Causante del bienestar. Resultado de niños felices que tienen altos niveles de energía y con actitudes constructivas. Enseñarles a identificar la alegría potenciando emociones positivas. Desarrollar la creatividad y las habilidades sociales como el diálogo o el respeto. Potenciar la autoestima transmitiéndole pensamientos positivos.



Trabajar la TRISTEZA (Soledad, Desesperación, Melancolía, Autocompasión...): Causante de depresiones, comportamientos agresivos, baja autoestima y aislamientos. Enseñarles a identificar la tristeza y ayudarles a distinguirla de la alegría. Potenciar habilidades para ayudarle a afrontar situaciones tristes. Fomentar el pensamiento positivo y la autoestima transformando emociones negativas en positivas.



Trabajar el MIEDO (Ansiedad, Desconfianza, Inquietud, Pánico...): Causante de ansiedades, fobias, regresiones, dependencias y terrores nocturnos. Fomentar seguridad y confianza. Ayudarle a enfrentarse a sus temores elogiando conductas valientes. Desarrollar autoestima y autonomía. Enseñarle a buscar soluciones a los problemas que surjan con actitud positiva. Transformar el miedo en humor.



Espero que os haya gustado esta descripción de las emociones y que hacer para trabajarlas con los niños. Si quieres descubrir más sobre las emociones ve a anteriores post sobre "Principales características de las Emociones" y "Actividades Inteligencia Emocional"


Tezeida Martín

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